Pebre casero: la salsa que acompaña todo — y cómo hacerla bien

El pebre es la salsa nacional: tomate, cilantro, cebolla, ají y aceite. Tres reglas lo separan del bueno del excelente.
Ninguna mesa chilena está completa sin pebre. Es la salsa que abre la comida, que acompaña el pan, que moja el asado. Tres ingredientes lo definen — tomate, cilantro y cebolla — pero la proporción y la técnica separan el pebre memorable del pebre olvidable.
La receta clásica
- 1 cebolla pequeña picada más fina que el tomate
- 1 manojo de cilantro picado
- 1 ají verde (o ají cacho de cabra)
- Aceite, sal, oregano seco
Las tres reglas
- El cilantro se pica justo antes de servir — el cilantro picado con antelación se oscurece y amarga
- El pebre reposa treinta minutos en el refrigerador antes de servir — los sabores se casan
Variaciones regionales
El pebre del norte lleva más ají y menos cilantro; el del sur agrega merquén (ají ahumado mapuche). La versión con ají cacho de cabra seco es la más tradicional y la más picante.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura el pebre?
Un día en el refrigerador tapado; después el tomate suelta agua y la textura cambia.
¿Se puede usar licuadora?
No — el pebre es picado a mano; la licuadora lo convierte en sopa.
En resumen
Tomate más fino, cilantro al final, treinta minutos de reposo. El pebre perfecto no lleva secreto: lleva detalle.
