Sopaipillas pasapalos: la receta que resuelve el invierno

Las sopaipillas pasapalos son el antojo invernal chileno por excelencia: calabaza, harina y un zapallo que hace la diferencia.
Las sopaipillas son frituras de masa con zapallo — la calabaza les da color, dulzura y humedad. La versión pasapalos (con un agujero en el centro) es la que se vende en las calles cuando llueve, y hacerlas en casa toma treinta minutos.
Ingredientes
- 1 taza de zapallo cocido y machacado
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de polvos de hornear
- Aceite para freír
Preparación
- Amasa hasta integrar — la masa debe ser suave pero no pegajosa
- Estira a un centímetro de grosor y corta círculos con un agujero al centro (pasapalos) o sin agujero
- Fríe en aceite caliente hasta dorar por ambos lados
- Escurre sobre papel absorbente y come calientes
El zapallo hace la diferencia
Sin zapallo, la sopaipilla es una torta de harina frita. El zapallo aporta humedad, dulzura natural y el color naranja que la hace reconocible. El zapallo se cocina al vapor o hervido, se machaca y se integra frío a la masa.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar zapallo de lata?
Sí — cualquier calabaza de invierno funciona; el zapallo chileno (curcubita máxima) es el tradicional.
¿Por qué quedan aceitosas?
El aceite no está lo suficientemente caliente — a 180 °C la sopaipilla sella al tocar el aceite y no absorbe.
En resumen
Zapallo, harina, treinta minutos: las sopaipillas pasapalos son el antojo invernal que se resuelve con lo que hay en la cocina.
